Entrevista a Porfirio Mamani Macedo, Escritor peruano que reside en Paris.

Por: Elizabeth Quezada.

 

Desde la ciudad Luz, París, tengo el honor de presentar en nuestras páginas al escritor y académico peruano: Porfirio Mamani Macedo. He aqui nuestra conversación..

 

EQ. 1-¿Cómo te autodefines: Poeta, Cuentista, Narrador, y por qué?

PM. Solo escritor, por usar la palabra como instrumento de expresión.

 

EQ. 2- ¿Cuándo irrumpes en la literatura?

PM. En la escritura estoy desde muy joven. Me acerqué a la literatura en mi adolescencia, cuando buscaba otros mundos imaginarios

 

EQ. 3- ¿Has escrito y publicado alguna novela?

PM. Si. Se publicó en francés mi novela EL HUERTO Y EL OLVIDO

 

EQ. 4-Menciona una característica de tu obra.

PM. Reflexión interior.

 

EQ. 5- ¿Algún ideal que nos quieras compartir?

PM: La solidaridad: el amor entre los hombres.

 

EQ.6- Háblame sobre tus recientes libros...

PM. Los últimos libros que han salido aquí en Francia son: uno de Poemas en Prosa: DESEAMOS VER LA LUZ, que es una búsqueda interior, es como un camino hacia una puerta que nos aleje de la oscuridad. Tomando como referente, las experiencias de la vida cotidiana del hombre. También salió un libro de cuentos: EL HOMBRE DEL VIENTO, son cuentos anclados en una realidad inventada, sobre hechos que podrían ocurrir en algún país latinoamericano.

 

EQ. 7- Características en tu prosa y poesía.

PM. Son dos géneros que se interrelacionan. Justamente en la novela que te hable (El huerto y el olvido) se fusionan prosa y poesía. Podríamos decir que es una novela poética.

 

EQ. 8- Háblame de tus referentes clásicos.

PM: No tengo referentes clásico, sino obras, o épocas que me fueron nutriendo poco a poco.

 

EQ.9- ¿Vives en Francia? Peso específico de vivir y publicar allí.

PM. Es un reto continuo, sobre todo en tiempos de grave crisis.

 

EQ.10. Dime lo que quieras que se sepa.

PM. Que el hombre busque la justicia, el amor, no el odio.

 

  « Es innegable hablar de una poesía peruana en el exilio », afirma Porfirio Mamani Macedo

 

Por Miguel Ángel Vallejo Sameshima

 

Escritor singular en nuestros días, Porfirio Mamani Macedo (Arequipa, 1963) ha desarrollado una obra poética sobre el exilio, que ha tomado un viraje en la línea de autores aparentemente tan lejanos como San Juan de la Cruz: la poesía religiosa. Desde París, ciudad donde vive y da clases en la universidad, Mamani da claves sobre La luz del camino, su libro último    

 

¿Cómo ha cambiado su poética desde Voz más allá de las fronteras hasta La luz del camino?
Voz más allá de las de las fronteras fue resultado de las primeras experiencias que marcaron profundamente mi vida durante mi estadía en España. En cada uno de mis libros hay la idea de la búsqueda interior, algo que deseaba transmitir y no lo lograba. Con La luz del camino se ha comenzado a concretar, en parte, la idea de mi preocupación interior en relación con Dios. La luz es Dios, el camino es Dios.

¿Considera adecuado el término de poesía religiosa?
La luz del camino fue inspirado, tanto en la temática como en la forma, por unos sueños premonitorios que tuve en relación con Dios. Tomando estos elementos significativos, bien podría considerarse como poesía religiosa, dado que en todo el libro, aunque no se menciona la palabra Dios, está completamente nutrido de la temática religiosa.

¿Qué autores han influido en esta poética?
He leído mucho en mi adolescencia y primera juventud, la Biblia, sobre todo en mi dolorosa estancia en Lima, en la época cuando salió Ecos de la memoria (1988). En esos años de hambre, soledad y olvido, la Biblia fue mi pan y mi fuerza para resistir todo aquello duro que viví. La Biblia es la fuente en la que siempre me refugio.

Sus versos encierran la esperanza en una luz redentora...
La luz y la esperanza constituyen dos pilares fundamentales sobre los cuales se sustenta la voz poética en este libro. La luz constituye la única alternativa espiritual para salvarnos de todos los males que pueden estar acosándonos, sin que, a veces, nos demos cuenta. Nos hemos apartado demasiado del camino de Dios, del camino de la moral, de la libertad. Frente a actos de intolerancia, las guerras, los desastres, el hambre y las injusticias, ¿por qué no hablar de luz, redención y perdón?

¿Cómo encuentra la poesía peruana contemporánea? ¿Podemos hablar de una poesía peruana del exilio?
Es innegable, pues muchos autores, como Vallejo o César Moro, se han formado o desarrollado sus poéticas desde el exilio, en realidades –muchas veces– hostiles. Afirmarse en el exilio, como autor, es muy difícil, sea por el medio social, la cultura o los problemas económicos que debe afrontar un extranjero.

Usted, como profesor de La Sorbona, ¿cómo evalúa la situación de los intelectuales peruanos en Francia?
Tomando en consideración la adversidad cultural, social y económica, todo intelectual, sea peruano o de otro país latinoamericano, ha de hacer doble esfuerzo que un nacional. En ese sentido, los pocos o poquísimos que logran hacerse un camino deben sacrificar mucho para lograrlo, excluyendo, indudablemente, los que llegan con recursos económicos favorables.